Estado de Israel

Estado de Israel

Algunos llegaron a Israel, la tierra de aquel retorno prometido. Eran los “jalutsím” los idealistas portadores del sueño sionista, los que volvían al sitio donde la historia cobraba un significado especial, pues la solidaridad de centenas de generaciones había preservado intacto ese lugar ancestral, en espera de su regreso. Las costumbres y la tradición permitieron al pueblo judío nunca olvidar que había puesto su mirada ahí, dos mil años antes, desde su destierro, y que ahora volvería para no marcharse nunca más…

El dolor de lo que acababa de suceder, solo afianzaba más la necesidad de recuperar esa tierra.
La perdida de los seres que mas amamos, solo hacía mas inminente el deseo de construir, de levantar, de hacer florecer aquel desierto.

Los caprichos de la vida, fueron colocando a ese pueblo que sobrevivía un infierno indescriptible, en distintos confines del mundo.

Pero los días de tranquilidad habrían todavía de hacerse esperar. La partición de Palestina declarada en noviembre de 1947 y la declaración de Independencia el 14 de mayo de 1948, traía consigo una Guerra con los países Arabes.

Algunos jóvenes idealistas mexicanos se unieron a las fuerzas del recién proclamado Estado de Israel. No podían mantenerse al margen de lo que ahí pasaba. Algo les impedía observar pasivamente y a distancia…

El valor y la perseverancia, el trabajo ininterrumpido y el amor entrañable, rinden sus frutos. Hoy, Israel sigue sorprendiendo al mundo. Lo que antes fuera un paisaje seco, devastado y árido, se convirtió a la vuelta de tan solo cincuenta años en un caleidoscopio multicolor.

Si bien falta mucho por hacer, y el camino para conseguir la paz (que es el mas preciado de sus objetivos) todavía es arduo y cuesta arriba, la ilusión de construir y transformar, sigue siendo el motor que todo lo hace posible…


© 2020 - Museo Histórico Judío México

Menú de Navegación